Amor en tiempo de Coronavirus

Amor en tiempo de Coronavirus

Escrito el 24/03/2020


 

¿Qué pasará con las bodas durante la pandemia?

 

A tres meses de iniciado el año, muchos planes se han visto afectados debido al creciente brote de COVID-19. Las bodas no se salvan. 

Aunque hasta el momento en México no existe la prohibición oficial de cancelar eventos sociales personales, algunos novios han decidido cancelar y posponer su boda hasta que la contingencia haya pasado. Ya sea por responsabilidad social y prevención de que se propague el virus o por la incertidumbre y miedo de que las cosas puedan salirse de control en la celebración.   

Sabemos las complicaciones que esto puede provocar ya que se trata de un evento que se empieza a planear, organizar y soñar desde mucho, muchooo tiempo atrás. 

 

Si tu pareja y tú se encuentran en esta situación, tienen dos opciones:

La primera, es hacer su compromiso mucho más personal de lo que habían pensado. Esto  significaría realizar la ceremonia -religiosa o civil- de manera más íntima; únicamente con familiares y personas muy cercanas, como los testigos. Y dejar para después una celebración mayor con todo lo que tenían previsto.     

La segunda, es una decisión muy difícil pero consciente: Posponer la boda. 

 

Entonces, habría que pensar en todo lo que eso implica. ¿Por dónde empezar? 

Aquí algunos consejos del equipo de Casa Gaby, expertos en el arte de hacer eventos.   

 

Primero que nada: Respiren. Entendemos lo doloroso y complicado que resulta aplazar la boda, ¡tranquilos! No es el fin del mundo. Recuerden que se tienen el uno al otro para conseguir juntos la celebración de su amor que tanto quieren. 

Ahora, el primer paso es el más importante y el más difícil. En este caso es hablar con los proveedores de servicios y organizadores. Expliquen que no se trata de una cancelación por decisión propia, sino de una reprogramación por causas que van más allá de tu pareja y tú. 

Al tratarse de un caso de fuerza mayor, se les debe entender y facilitar la opción de buscar una nueva fecha para la celebración sin que esto suponga un gasto añadido o una pérdida de dinero. 

Para definir una nueva fecha, les recomendamos ver disponibilidad primero con el salón de eventos y el servicio de comida y acordar una fecha común entre ambos. Ya que son los elementos principales de cualquier evento. 

Hagan lo mismo con todos los servicios que hayan contratado para la boda. Hacer una lista les puede servir para que no olviden reprogramar ninguno. Tomen en cuenta anular y reprogramar cualquier servicio o cita que tengan, incluso aquello que parezca mínimo o que estaba “apalabrado” pero aún no se ponía en marcha, por ejemplo la fotografía. 

Lo cierto es que no hay certeza sobre qué otras medidas serán tomadas o qué pasará con la propagación del virus. Por eso te sugerimos que la nueva fecha sea en unos cuantos meses, podría ser a partir de junio o julio.  

 

El siguiente paso, es informar a los asistentes. Pueden comenzar hablándolo con su círculo más íntimo y después con todos los invitados. Si ya habían repartido personalmente las invitaciones, les aconsejamos informar de los nuevos cambios de manera masiva. Esto les ahorrará el tiempo y desgaste que supone estar dando las mismas respuestas y explicaciones una y otra vez. Puede ser a través de un canal o grupo de WhatsApp, Telegram, o Facebook. 

 

Mientras todo esto pasa, aprovechen el tiempo y tómenlo con calma. En todos los eventos siempre hay pormenores. La reprogramación es una oportunidad para que se queden en casa a organizar de manera más detallada ese gran día. 

Por último, no olviden que la fiesta de boda es para disfrutar y celebrar su amor con las personas que quieren y no para pasarla con preocupación e intranquilidad. Así que quizá mejor opción sí sea esperar para que cada que su compromiso sea un recuerdo feliz.